Gestión de la información: el eslabón más débil de la cadena


El eslabón más débilA lo largo de esta entrada voy a intentar desgranar los aspectos que considero claves para que los docentes ayudemos a desarrollar la competencia en la gestión de la información de nuestro alumnado. Desde mi punto de vista, una de las dificultades más importantes de todas a las que nos enfrentamos en la actualidad.

Intentaré, además, sugerir posibles estrategias o dar posibles pinceladas de cómo podemos aplicarlo en el aula.

  1. El problema de la búsqueda de información (o cómo hacer que la información venga sola).
  2. El problema de la relevancia (saber filtrar la información).
  3. El problema colaborativo (cultura de compartir y co-crear).
  4. El problema de los canales (redes sociales, servicios web… y la ley).
  5. El problema del “copia y pega” (¿vale con curar contenidos o es necesario producirlos o procesarlos?).
  6. La importancia del portafolio (reflexionar y evaluar la gestión de la información).

1. El problema de la búsqueda de información

O cómo hacer que la información venga sola

Muchos alumnos pierden el tiempo en Internet. No quiere decir que sea algo premeditado, en muchas ocasiones es, simplemente, inevitable. Por un lado, Internet ha cambiado la forma en que leemos, fomentando que los adolescentes (y muchos adultos), poco habituados a las tareas de búsqueda de información, tiendan a perderse entre los múltiples hipervínculos y contenidos multimedia, para acabar procrastinando la mayor parte del tiempo.

Lógico, es un problema reciente y muchos jamás han recibido la menor indicación sobre cómo pueden solucionarlo. Debemos trabajar en el aula pequeñas técnicas de búsqueda de información y, sobre todo, enseñar cómo administrar nuestra dieta de información.

Yo utilizo esta lista de vídeos en clase. Casi todos han sido elaborados por Genís Roca, un auténtico gurú de la web 2.0 y actualmente socio director de RocaSalvatella, empresa de consultoría estratégica sobre los usos que las empresas y las instituciones pueden hacer de las redes.

Como son antiguos, en su lista original explicaba el funcionamiento de Google Reader (agregador de noticias tristemente cerrado), por lo que he sustituido esos vídeos por un tutorial para aprender a utilizar Feedly y otros dos sobre su aplicación móvil para iOS y Android. Una vez aprenden a buscar y utilizar Feedly, se convierte en una herramienta imprescindible para el resto de tareas del curso.

Para terminar este apartado, cortesía de Juanfra Álvarez Herrero (@juanfratic), una preciosa experiencia sobre cómo podemos ayudar a nuestros alumnos a manejar la infoxicación con sencillas técnicas de búsqueda :

2. El problema de la relevancia

Saber filtrar la información

It's not information overload. It's filter failure.La primera vez que pregunté a un alumno cómo buscaba información me impactó la respuesta: “Escribo la pregunta en Google y me quedo con los dos o tres primeros enlaces”. ¿Pero estás seguro de que esos enlaces serán las mejores fuentes que puedes encontrar? pregunté y me contestó: “Sí… por algo serán los primeros…”. Está claro que hoy en día confundimos viralidad y calidad. Desde ese momento tengo claro que es necesario trabajar en el aula los criterios para evaluar fuentes de información. Podríamos dividirlos en cuatro categorías:

AUTORÍA:

  • ¿Quién es el autor? o ¿Quién ha escrito la página web, blog…?
  • ¿Pertenece a alguna asociación u organismo?
  • ¿Es una persona o asociación cualificada en el tema del que escriben?

ACTUALIDAD:

  • Fecha de publicación del libro, revista, artículo… o fecha de actualización si es una página web.
  • Dependiendo del tipo de información a buscar, la fecha puede ser o no relevante.

CONTENIDO:

  • Relevancia: ¿La información que he encontrado es útil para mi? ¿Se ajusta a mi nivel? ¿Se ajusta al tiempo que tengo para procesarla?
  • Calidad: ¿Está organizada? ¿Está bien escrita o contiene faltas gramaticales u ortográficas?
  • Bibliografía: ¿Están citadas las fuentes de información?

OBJETIVIDAD:

  • ¿Puede tener el autor alguna intención implícita para transmitir esa información?
  • ¿Qué parte de la información son hechos? ¿Qué evidencias se aportan?
  • ¿Qué parte de la información son opiniones? ¿Encuentras comentarios subjetivos o sesgados?

En ocasiones, y según el nivel, todos estos apartados pueden resultar demasiado complejos para los alumnos. En ese caso recomiendo CRITIC, un cuestionario sencillo para leer críticamente:

  • Consigna o afirmación que propone el texto.
  • Rol del que hace la afirmación: ¿Quién lo ha escrito? ¿Qué intenciones puede tener?
  • Ideas: ¿Qué ideas o creencias hay detrás de la afirmación?
  • Test: ¿Se podría hacer una prueba o experimento para comprobarlo?
  • Información: ¿Qué evidencias o pruebas se dan o podrían darse para avalar la información?
  • Conclusiones: ¿Las ideas o creencias que hay detrás de la afirmación son coherentes con conocimiento científico actual?

3. El problema colaborativo

Cultura de compartir y co-crear

No todas las dificultades están en la valoración de la información, también en su gestión compartida. Una de las prácticas más interesantes que podemos emplear es enseñar y fomentar la colaboración en el estudio:

  • Recogida de información colaborativa mediante grupos de aula en Diigo o Delicious.
  • Elaboración de apuntes en documentos compartidos con Google Drive.
  • Creación entre toda la clase o en grupos de mapas mentales de un tema a trabajar o trabajado ya con Coogle, MindmeisterCreately
  • Organización de información en líneas de tiempo compartidas con TimeRime o Dipity.Trabajo cooperativo

4. El problema de los canales

Redes sociales, servicios web 2.0… y la ley

Redes sociales y servicios web 2.0

Las Redes Sociales juegan (o al menos deberían jugar) un papel muy relevante en la educación. Poder comunicarnos con nuestros alumnos o ponerlos a ellos en contacto fortalece las relaciones, genera vínculos nuevos y ofrece un espacio de expresión para los menos atrevidos en el cara a cara. Por no hablar de la maravillosa oportunidad que supone educar en el buen uso de las redes en el ámbito escolar.

Para trabajar en el aula, las redes sociales crean una ventana al mundo exterior, derriban los muros de la escuela. Permiten incorporar a nuestras fuentes expertos y especialistas en el tema que estemos desarrollando. Con cualquier metodología, pero especialmente en PBL (Aprendizaje basado en proyectos), entrar en contacto con especialistas y profesionales de cualquier campo para pedir información, consejo o ayuda es motivador y enriquecedor.

Es imprescindible enseñar a crear listas o grupos de personas para organizar el flujo de información. También entender que los contactos pueden ser permanentes o temporales, en función de si la información que demandamos tiene que ser permanente o responde a una necesidad específica y puntual.

Por último, debemos ser conscientes de que trabajamos con menores, por lo que cuidado con el uso que damos a las Redes Sociales y otros servicios 2.0. No conozco mejor manera de informarse de todos estos aspectos que a través de Juan José de Haro (@jjdeharo), experto en redes sociales educativas. Especialmente recomendable es la lectura de su artículo “Aspectos a tener en cuenta a la hora de crear una red social educativa”.

5. El problema del “copia y pega”

¿Vale con curar contenidos o es necesario producirlos o procesarlos?

Habilidades de pensamiento

La gran mayoría de las situaciones en las que un alumno necesita gestionar información en el contexto educativo es en la realización de trabajos, proyectos… Debemos modificar el modelo de trabajos o tareas, ya que todavía podemos encontrar a numerosos docentes escandalizados porque sus alumnos se limitan a “copiar y pegar” la información de Internet sin haberla leído. Si la solución es obligarles a que nos presenten el dichoso trabajo escrito a mano “porque así al menos lo leen una vez” estamos errando el camino.

Mientras exijamos a nuestros alumnos tareas en las que únicamente vomiten información, será imposible generar interés en la búsqueda eficiente de información, análisis crítico de la misma y su necesario procesamiento.

Para ello es imprescindible elaborar tareas o secuencias didácticas en las que desarrollen diferentes habilidades de pensamiento tal como establece la Taxonomía de Bloom:

  • Recordar – Reconocer listar, describir, identificar, recuperar, denominar, localizar, encontrar.
  • Entender – Interpretar, resumir, inferir, parafrasear, clasificar, comparar, explicar, ejemplificar.
  • Aplicar – Implementar, desempeñar, usar, ejecutar.
  • Analizar – Comparar, organizar, deconstruir, atribuír, delinear, encontrar, estructurar, integrar.
  • Evaluar – Revisar, formular hipótesis, criticar, experimentar, juzgar, probar, detectar, monitorear.
  • Crear – Diseñar, construir, planear, producir, idear, trazar, elaborar.

De hecho, existen numerosas herramientas digitales que permiten desarrollar actividades para cada una de estas habilidades.

6. La importancia del portafolio

Reflexionar y evaluar la gestión de la información

La gestión de la información no es estática, sino un proceso vivo y cambiante. Las fuentes cambian, las necesidades de información cambian, cambian las herramientas y cambiamos nosotros mismos y nuestra capacidad para procesar la información. Tan necesario como que nosotros analicemos, evaluemos y mejoremos continuamente nuestra gestión de la información es ayudar a que nuestros alumnos también se habitúen a este proceso.

El portafolio aparece como una herramienta ideal con la que nuestro alumnado puede:

  • Filtrar información ajena: dentro del proceso reflexivo en el que los alumnos seleccionan aquellas fuentes de información más significativas en su proceso de aprendizaje.
  • Filtrar su propia información: el alumnado puede evaluar también sus propias producciones y seleccionar las mejores. La autoevaluación es decisiva para localizar aquellos aspectos o áreas en los que el alumno puede mejorar y así, encontrar por sí mismo la necesidad de mejora, una motivación interna por seguir aprendiendo.
  • Reflexión sobre cómo gestiona la información:
    • ¿Qué pasos has dado para encontrar, seleccionar y guardar o procesar la información?
    • ¿Para qué te ha servido cada uno de los pasos dados? ¿Has encontrado dificultades en alguno?
    • ¿Cómo puedes mejorar el proceso para la próxima vez?

Para terminar, simplemente quiero compartir una presentación que encontré gracias a Aida Ivars  (@aidaivars) y su artículo ¿Tú todavía pidres el brosqui?. Me ayudó mucho a mejorar la Competencia en el Tratamiento de la Información en mis clases.

IMÁGENES

6 comentarios en “Gestión de la información: el eslabón más débil de la cadena

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